Me está costando desintoxicarme de Elena.
Mi
hermano mayor todavía me culpa de mi encontronazo con ella, cree que esto ha
sido más un asunto entre mi ego y ella que entre la empleada y la dirección. Mi
madre piensa algo parecido aunque no lo diga y mi otro hermano y socio, no
tiene una opinión y eso también lo noto. En cuanto a mi, yo me debato entre la
opinión de mi hermano mayor y la de mi hermano mediano. Me muevo entre la
autoinculpación y evitar darle vueltas.
Me siento
mal, y no es sólo producto de la interpretación de los hechos, llevo un tiempo
temiéndome lo peor: estoy perdiendo autoestima, y no recuerdo cuándo me había
pasado esto por última vez… quizá nunca.
Como si de un manguito roto se tratase, cada vez me cuesta más contener la seguridad en mis decisiones. Llevo meses buscando la fuga pero no se donde está.
Últimamente
me despierto con un nudo en el estómago, creía que no era nada grave… pero me lo
tengo que hacer mirar antes de que empeore.
La coz
que le devolví a Elena fue una decisión de mínimos, basé mi respuesta en un par
de sencillas preguntas: ¿Elena me permitiría tener voz o voto en mi propia
empresa? Y si así fuese ¿disfrutaría yo de mi empresa con su decidida tendencia
a la dominación? Como la respuesta a ambas preguntas no me satisfizo en
absoluto, me cargué de energía y le solté la coz.
Como decía, me he ganado la desconfianza de mi familia y la mía propia y encima he dilapidado 12.000 estupendos euros en un visto y no visto.
Parece
mentira, pero en escaso medio año, se me ha olvidado que yo heredé una empresa
de limpieza para echarle un capote a mi padre.
Se ha
convertido en una obligación con el mundo, con mi familia, con el banco que nos
prestó el dinero… la responsabilidad del personal que espera su nómina a
tiempo, los proveedores, SS, HP y para más INRI, ahora competía con una ex empleada
capulla. ¡Ah! Y todo esto lo hago gratis, porque mi sueldo se lo estoy pasando
íntegro a mi padre todos los meses, de forma encubierta, claro, para que no le
quiten la pensión.
Este es un
camino plagado de minas anti-estima, que se resume en una pregunta tipo "mazazo en la base
de mi existencia" que carece de respuesta convincente: ¿Qué hago yo aquí?
No-lo-se
Hola Nicolás, me tienes enganchada a tu blog.
Vivo una situación similar, aunque todavía muy muy muy en los inicios, y es que estoy muyyyyyyy verde, todavía me queda muchísimo trabajo y mucho por rodar.
Mi situación lleva una Elena incluida y por eso quería agradecerte que compartieras tu experiencia con el mundo.
Me ha servido para darme cuenta que al final todos somos humanos y tenemos miedos y sentimientos muy parecidos.
Estoy segura que Tools ahora irá de maravilla.
Un abrazo,
Paula
Posted by: Paula | 12/02/2011 at 12:30 PM
Hola Paula. Me alegro de que mi blog te aporte algo bueno. Cuando llegues al último capítulo publicado, verás que llevo mucho tiempo sin actividad en el blog, la razón es que me he propuesto ordenar todo lo que me pasó y escribir un buen libro, a ver si así puedo entretener a unos cuantos y ayudar a otros tantos.
En cuanto a tools... bueno, no te lo cuento, para que sigas enganchada al blog, pero si te digo que si lo estás pasando mal con tu empresa y hay algún consejo que te pueda dar, o algo en lo que te pueda ayudar, no dudes en pedirme ayuda, que pasar por lo que yo he pasado es una pésima mili, es mejor evitarlo.
Muchas gracias, mucha suerte y me has animado a escribir algún capítulo nuevo.
Posted by: nico | 12/06/2011 at 10:01 PM